El terciopelo, clásico en las noches festivas, regresó en esta versión moderna y depurada. El color, un verde joya vibrante y luminoso, encajaba perfectamente con la estética invernal y añadía ese toque de majestuosidad discreta que ella domina. Una vez más, Kate Middleton demostró su capacidad para elegir piezas que combinan tradición, tendencia y una elegancia eterna.
